|
Sólo 69 niños ocupan este verano las instalaciones frente a los más de 500 que lo hicieron en 2003
Diana Martín Neto - San Rafael (El Espinar) Frente a los más de quinientos chavales, entre jóvenes y niños, que el pasado año disfrutaron del campamento y albergue de El Alto del León, en San Rafael, este año han sido sólo 69 los chicos que han pasado por estas instalaciones gestionadas por la Junta de Castilla y León. Con edades entre 13 y 17 años, los participantes se reunieron durante la última quincena de julio para realizar todo tipo de juegos, fundamentalmente al aire libre.
“Nos vamos muy satisfechos”, señaló la coordinadora del campamento Activa Joven, Alicia Vergara, para quien “han sido quince días en los que hemos hecho muchas actividades”. Todo tipo de deportes, juegos acuáticos y excursiones — cuyos destinos han sido Segovia, la Sierra de Guadarrama o el espacio recreativo de La Panera—, o una visita a uno de los partidos del Open de Tenis en El Espinar, han sido algunas de las actividades que los niños han realizado durante sus días de vacaciones.
De los 69 chicos, un total de 25 han participado en esta actividad a través de la Junta de Castilla y León y se han reunido con 24 procedentes de Extremadura y una discreta representación internacional: un grupo de 20 niños originarios de países como Inglaterra, Francia, Bélgica o Marruecos.
A pesar de que este campamento ha transcurrido de forma “muy satisfactoria”, la recién finalizada quincena será la única en la que las instalaciones serán aprovechadas. Durante el mes de agosto, como ya ocurría durante los primeros días de julio, no habrá juegos en el campamento de El Alto del León.
“Son unas instalaciones fenomenales que van quedar desaprovechadas”, se lamentaba el jefe de sección de la Dirección General de Juventud de la Junta de Castilla y León, Julián Fuente, quien achacó esta circunstancia a “la poca seriedad de algunos de los grupos que solicitan el campamento”.
Las demandas La adjudicación del espacio lo realiza la Junta de Castilla y León que recibe las solicitudes en el mes de febrero. Tras un periodo de selección en el que se estudian todas las propuestas, se eligen los grupos que, por el número de niños y el tipo de actividad a realizar, se estime que vayan a sacar mayor partido de las instalaciones.
Los elegidos efectúan el pago del 50 por ciento del coste asociado al uso de las instalaciones, y queda establecido el acuerdo entre la institución y los demandantes. En caso de rechazar el uso del espacio, la empresa recupera la totalidad del ingreso si el anuncio se produce con un mes de antelación. Esto es, precisamente, lo que ha ocurrido este verano. Una empresa de Madrid había solicitado el uso de las instalaciones para un total de 250 plazas en la primera quincena de julio y 150 durante la primera de agosto.
“Finalmente lo ha rechazado en ambos períodos”, señaló Fuentes, “y el resultado es que tenemos el campamento montado y vacío”. Además, “con tan poco tiempo de anticipación, no se puede buscar otro grupo porque todos tienen ya todo listo”. Así, las instalaciones sólo han albergado a este grupo de 69 inquilinos durante la recién finalizada quincena de julio, que han utilizado la parte destinada a campamento donde hay una parte fija, situada en un edificio cubierto, que dispone de comedor, cocina y almacenes. Por otra parte, han hecho uso del pabellón de servicios, las pistas deportivas y la piscina.
En estas “instalaciones de lujo”, que no volverán a utilizarse hasta el próximo verano, han transcurrido los días de estos chavales. |