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Espléndidos los toros de Juan Pérez-Tabernero
Pablo Pastor - El Espinar La corrida de toros de ayer en El Espinar, fue un bombón relleno de las mejores esencias que se puedan degustar. Cinco excelentes toros de Juan Pérez-Tabernero, con el feo cuarto del festejo por falto de casta y con descompuesta embestida. Los toreros en alto porcentaje de torería y entrega, destacando por esos conceptos y por su enorme calidad, casos concretos de El Cid y Manzanares junior.
MIGUEL ABELLáN Estuvo superior con los lances de saludo a su primero, rematados con media ajustada a los cánones. Tres tandas de redondos, la segunda compuesta por seis espléndidos muletazos, molintes de hinojos y una oreja al esportón. Ante el pésimo ejemplar cuarto de la tarde, un ajustado quite por chicuelinas, brindis al boxeador Javier Castillejo y faena de vanas intenciones, pues el cornúpeta no iba. Detalles de calidad y ovación.
MANUEL JESúS "EL CID" Vino a sustituir al lesionado Javier Conde y refrendó una vez más la calidad que atesora este sevillano, de toreo prundo, verdadero y de enorme clase torera. Tan sólo una excelente media verónica a su primero. Después, imprimiendo el toreo genuíno, desmayado, de manos bajas, con vitola especial, faena emotiva, sensible, plena de valor inteligente y de gusto total. Hermosos los naturales, los pectorales, dos ayudados por bajo, una trinchera y siempre con quietud, estética y entrega. Cortó una oreja.
Qué maravilla ver degustar el toreo de capa a este prodigio sevillano. Cinco lances mayestáticos, hieréticos, esplendorosos. Los olés atronaron el espacio vital de la bonita plaza de toros de El Espinar. Siguió toreando con el gusto de los elegidos, siempre bajando la mano, llevando al toro prendido en la bambalina de la flámula y entusiasmando al cónclave. Fue unánime el clamor popular. Los más encendidos olés repercuten aún en el sentimiento del aficionado. Faena de postín, de toreo hondo, honrado, artístico, toreo con el que disfrutar y soñar muchas fechas después. Cortó otra oreja con fuerte petición de la segunda, que el buen usía Miguel Padilla, no concedió por el mal manejo de la espada.
JOSé MARíA MANZANARES Con su primero, regular, resaltando los naturales aplicados con compostura y ortodoxia. Los muletazos bien trazados y concebidos, pero sin culminar. El toro de los que van y vienen, sin peligro aparente, soso pero aceptable, con buen son. Cortó una oreja sin mucha fuerza.
Al excepcional toro que cerraba festejo, lo toreó de escándalo. Lanceó con lucimiento y pasando a mayores, muletazos de excelente factura, empleándose con valor, estética y sentimiento. Creo que le funcionó el intelecto y sobre todo la sensibilidad. Fue la suya una faena de las que glorifican al torero. Redondos primorosos y al natural, largos y templados pases, ejecutados con lentitud y mucho temple. El público vibró con el hijo del maestro, al que aplaudió con insistencia y calor.
Faena variada, larga, esplendorosa y de enorme gusto torero. Esa cuestión viene por la línea de los genes paternos, pero su toreo no tiene los mismos conceptos, aunque sí el valor añadido de una técnica bien aplicada al toreo fundamental. Cortó dos orejas.
LA NOVILLADA DE YANGUAS DE ERESMA Celebrada ayer con lleno total en la funcional plaza de toros de esta villa segoviana. Se lidiaron cuatro erales de la ganadería de Mercedes Figueroa, buenos en general. Sergio del Valle, cortó dos orejas; Alejandro Parrado, saludos desde el tercio; Carlos García, dos orejas y rabo, y Roberto Gil, vuelta al ruedo.
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