La tradicional romería contó con más de 3.000 asistentes
Gemma Sanz - El Espinar
Los días del fin de semana han sido jornadas de júbilo en esta localidad. Los festejos en honor al Cristo del Caloco llegaban a su final, pero antes, había que poner el broche de oro a esta celebración con actividades tradicionales y religiosas que congregaron, como en años anteriores, a millares de personas entre espinariegos y visitantes.
El sábado a partir de las doce de la noche tuvo lugar en la plaza de toros la verbena típica del Teo. Los más de 10.000 asistentes que entraban y salían del recinto disfrutaron de la música de las orquestas ‘ Vía Libre’ y ‘Paralelo’ hasta pasadas las seis de la madrugada, eso sí alumbradas por una enorme fogata que en esta ocasión consumió más de 20.000 kilos de madera.
Tradicional romería
Aunque sin duda la jornada de ayer, con el Cristo del Caloco como verdadero protagonista, fue el colofón final a estos festejos. Tras la misa cantada, que se ofició por la mañana en la iglesia parroquial, la imagen del Santísimo recorrió los cuatro kilómetros que la separan de la ermita de la villa. Este acto religioso contó con la presencia de millares de devotos que con su fidelidad año tras año han convertido esta ceremonia popular en una tradicional romería declarada de interés turístico nacional.
La celebración de este día se prolongó con la jornada gastronómica por excelencia de las fiestas del Espinar. Algunos asistentes tuvieron que esperar hasta casi dos horas para poder degustar una de las 3.000 raciones que se repartieron de caldereta de choto, preparada por cocineros de la ciudad de Segovia.
Finalmente los feligreses acompañaron a la imagen del Cristo del Caloco en su regreso desde la ermita hasta la iglesia parroquial, con parada obligatoria en la Pradera del Puente, donde devotos y asistentes a la romería bailaron jotas, acompañados por la música del Tamboril y la Dulzaina.