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El conjunto espinariego tiene la posibilidad de reducir las diferencias con el Aguilar a tan solo punto en la lucha que mantiene con los palentinos por la primera plaza
J. Martín - Segovia El encuentro que jugará El Espinar San Rafael en Aguilar de Campoo será el más destacado de la jornada decimotercera en la preferente. Primero contra segundo de la tabla se juegan algo más que tres puntos.
Cuatro puntos separan a Aguilar y Espinar San Rafael en la clasificación, una diferencia que, si bien no es definitiva, sí hará que el conjunto palentino afronte con cierta tranquilidad el encuentro que le enfrentará a un Espinar que camina con paso firme en la competición. Los once goles marcados al San Cristóbal meten miedo a cualquier rival.
Luis Bertó y sus hombres han estudiado al líder de la preferente durante la semana de entrenamientos, “y queremos explotar sus puntos débiles”. Posiblemente el Aguilar sea el equipo que dispone un mayor presupuesto, “similar a los de tercera división, con el que ha conseguido formar una plantilla de gente muy experimentada”, y ello le lleva a liderar la tabla en la categoría, “aunque ahora le llegan los partidos importantes”.
Además, el Aguilar ha conseguido tener las ideas muy claras si se quiere el ascenso, “cuando se pone por delante en el marcador no duda en meter a cinco hombres en defensa. Huye del espectáculo en beneficio del resultado, algo que le está dando muchos puntos”.
El equipo se desplaza con la única baja de Riki, por lo que habrá variaciones con respecto al equipo que goleó la pasada jornada, “lo que no quiere decir que no vayamos a salir a ganar, aún sabiendo que si somos agresivos podemos perder. Puntuar ante el líder siempre es bueno, pero buscamos la victoria”. El estado del campo, posiblemente helado, jugará en contra de los segovianos, que gustan de jugar el balón en corto.
Si la liga terminara en esta jornada, el conjunto espinariego sería nuevo equipo de tercera, “porque actualmente somos el mejor segundo de los dos grupos, con cuatro puntos de diferencia”. Los objetivos se van cumpliendo, “pero todavía queda muchísima liga, y nadie está a salvo de tener un bache”. |