
El festejo constituído en festival, gratificó suficientemente al espectador que vio, admiró y aplaudió a tres toreros segovianos, todos espinariegos y que se corresponden con tres de las categorías del toreo.
En este caso, matador de toros, novillero de alternativa y novillero. Son éstos artistas Rafael Matute, José Antonio del Monte y Rafael Ayuso, respectivamente.
De nuevo la plaza portátil ubicada en pleno pinar con espléndido tendido de los “sastres”, gran ambiente de fiesta y saludable atmósfera. No hay quién de más.
RAFAEL MATUTE
Al segundo de la tarde, primero de su lote, lo ajustó buenos lances de saludo y media superior. Toreros muletazos por bajo y después faena variada con momentos estelares ante un novillote incierto. Cortó dos orejas.
A su segundo, grandote y algo blando que se rompió un cuerno al derrotar con gran estrépito contra las tablas, buenos lances de recibo. Toreó bien a media altura, acompasando el noble recorrido del astado. El novillo humilla y Matute lo consiente por el pitón derecho. Aceptable faena mal rematada con los aceros. Vuelta al ruedo.
JOSÉ ANTONIO DEL MONTE
Excelentes los lances a la verónica culminados con media belmontina. Brinda a su hermano Juan Jesús. Toreo de corte clasicista, tratando de muletear con elegancia y temple. Parsimonioso sacó gran partido al buen novillo primero de su lote. Calidad imperante en el colorado y justo de fuerzas y calidad en el toreo del mayor de los del Monte. Dos orejas.
Al quinto comienzos por alto para continuar con muletazos muy estimables. Compuso faena de variantes y entrega total. Cortó una oreja.
RAFAEL AYUSO
Está en momento algido y con plena entrega en su toreo. La víspera había cortado cuatro orejas y un rabo a dos novillos de Peñatella en Tornadizos (Ávila). A dos de los novillos del ganadero segoviano se les premió con la vuelta al ruedo. Compartió cartel con Miguel A. Cañas que cortó dos orejas y el rejoneador Javier Almendariz que dio una vuelta al ruedo.
Rafael Ayuso estuvo inmenso en la tarde de ayer, toreando a veces como de salón a dos grandotes y bien armados novillos de El Retamar. Al que abría plaza, buenos y jaleados lances. Con la muleta esmerado, quieto como una vela y dando sitio al morlaco.
Faena de altos vuelos coronada con estocada y descabello. Dos orejas. Al que cerraba plaza, el más serio del encierro, un auténtico novillo-toro, lo toreó con arrojo, con muletazos no exentos de calidad y entrega total.
Entusiasmó a la concurrencia y supuestamente a su nuevo apoderado Manuel Hurtado, presente en la plaza por esa condición y por el ganadero del encierro lidiado. Está muy puesto Rafael Ayuso, quién ha cumplido una temporada realmente triunfal con premios en diversos ciclos de novilladas como los de Valladolid, Galapagar y Orozco. Las cuatro orejas sumadas, le hicieron el triunfador de la tarde, pero sus compañeros de terna igualmente consiguieron el éxito.