El Ayuntamiento ha contratado a un especialista en aves rapaces para acabar con la plaga de estorninos Pedro Merino - El Espinar Eso es lo que necesitaban los vecinos de El Espinar, alguien que les ayudara a acabar con la plaga de estorninos y el Ayuntamiento contrató un especialista en rapaces.
El atardecer es la hora elegida por multitud de pájaros para regresar a descansar con tranquilidad y para ello eligen los numerosos plátanos de las calles de El Espinar, donde se juntan en una gran multitud que algunos cifran hasta los 4.000 ejemplares. Los problemas que genera tal congregación de aves son numerosos, porque hace casi imposible pasear bajo estos árboles, pues quien se atreva puede verse regalado por una lluvia de heces poco agradable, ni los coches se libran cuando son aparcados junto a las aceras. Pero también existen problemas de suciedad que podrían llegar a convertirse en problemas de salud pública, y los ruidos que producen no son menores, por lo que los vecinos de estas zonas están bastante molestos por esta masiva presencia. En otras ocasiones, con una poda a su hora se consigue que durante un año no aparezcan, pero al siguiente aquí se presentan de nuevo con sus problemas. Para paliarlos desde el Ayuntamiento de El Espinar se ha encargado al especialista en rapaces José Luis Ariño que acabe en la medida de lo posible con esta presencia molesta, y eso es lo que hace cada tarde con varios de sus ejemplares consiguiendo resultados muy efectivos. Para ello se acompaña de tres ejemplares de águila harris y tiene en reserva dos halcones por si fuera necesario, pero son los primeros los que mejor rendimiento dan en zonas urbanas por su maniobrabilidad, pues son calles angostas en las que abundan cables eléctricos que afortunadamente están forrados, según nos comentaba el propio José Luis, porque en alguna ocasión se ha perdido alguna rapaz por electrocución. La táctica utilizada para acabar con estorninos, tordos, urracas y demás aves es la misma que utiliza la propia naturaleza, es decir, sus aves se guían por su instinto natural, ayudado por el ayuno durante la mayor parte del día, algo que las hace no fallar a la hora de conseguir la comida. Una vez soltadas tardan pocos minutos en lanzarse a por alguna de sus presas a las que matan entre sonoros chillidos de dolor. Este es el momento esperado y más efectivo, porque es cuando causan más temor al resto de aves de la plaga huyendo todas a otros árboles. Poco a poco consiguen las aves de José Luis echarlos hacia otros lugares en los que molesten menos a los vecinos y la suciedad no sea tan problemática. Esta táctica de utilizar los chillidos que provoca un ave rapaz sobre su presa es la manera más efectiva de acabar con las plagas de estas especies, y viene a complementarse con la tecnología, pues en estos días pondrá en marchar un sistema de megafonía en el que previamente ha grabado estos sonidos con el fin de repetirlos y conseguir así más efectividad en los ataques de las rapaces. Esto se viene usando con muy buenos resultados en otras ciudades, como en Gijón, donde habían probado hasta envolver con redes las palmeras donde acudían los estorninos, mostrándose el sistema acústico como el más efectivo. No son pocos los vecinos que se acercan a ver cómo realiza su trabajo, sobre todo muchos niños que disfrutan con este estilo de caza que es la cetrería, pero es que José Luis Ariño les permite algunas veces incluso acariciar a las águilas harris en una experiencia hasta nunca vivida por los jóvenes de la localidad. |