La plaza de toros de San Rafael reunió a cientos de personas que acudieron a presenciar el gran festival taurino de peñas, que ofreció momentos de emoción, riesgo y mucha diversión Beatriz Ortego - El Espinar Ayer San Rafael volvió a vestir su plaza de toros de gala para ofrecer, a los cientos de vecinos que se desplazaron hasta allí, los diferentes espectáculos que se suceden en el famoso día de las pandas.
Tras el día de los quintos, en el que los chavales de 18 torean a los novillos, y pasean a sus ‘manolas’, ayer le tocó el turno a las pandas de la localidad, que se preparan durante meses un espectáculo cómico que ayer representaron ante todo el pueblo. Además, los componentes de 'La Carga Leña', 'Las Montañas', 'La Tranka', 'La Escoba' y 'El Paraguas' se disputaron entre otros, premios a la mejor faena, a la mejor estocada y al mejor revolcón; galardones que no les serán entregados hasta el próximo domingo cuando terminen las fiestas en honor a San Rafael Arcángel. Los primeros en actuar en la jornada de ayer fueron los de la peña ‘Las montañas’, que tras su representación de un número que escenificó los cortes de tráfico de la travesía de San Rafael, mataron al primer novillo. Los de ‘la Tranka’ reprresentaron, a través de varios disfraces adaptados a diferentes épocas, las drogas que a lo largo de la historia han consumido todas las generaciones. La peña ‘La Escoba’, que este año ha cumplido 35 años, realizó una representación de la popular serie televisiva ‘Los hombres de Paco’. Marcos Sanz fue el encargado de dar muerte al toro, y después mostró su emoción por el momento vivido, ya que parecía un auténtico experto con el estoque. Los penúltimos en actuar fueron los de la peña ‘El Paraguas’, cuyo encargado de matar al novillo fue Alberto González, que aunque confesó haber estado algo asustado por momentos, lo consiguió con éxito. Esta vez, los casi 50 miembros de la peña se disfrazaron de gladiadores romanos. Por último, fue la peña ‘Carga leña’ disfrazada del Equipo A con su furgoneta la que entró en la plaza de toros de San Rafael, y se encargó de matar al último toro. Para terminar el día todos los vecinos pudieron bailar al ritmo de la música que ofreció la orquesta ‘Magia Negra’. |