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Hace unos días manifestaba en un comentario mi extrañeza por unos bandos de pastos en los que se indicaba el mismo día como último para la salida del ganado de la Dehesa Chica y en el otro bando ese mismo día era el de entrada del ganado en la citada parcela municipal. A nadie se le escapa que el bando se hace a sabiendas de que no se va a cumplir, por que quien va a meter el ganado no lo saca el mismo día. El tema no tendría trascendencia si no fuera porque este mes se ha venido produciendo el “saneamiento” del ganado y todas aquellas ganaderías que han dado positivo deben abandonar los citados pastos.
El citado “saneamiento” consiste en la realización de pruebas para conocer si los animales tienen anticuerpos de brucelosis y/o tuberculosis. Los animales que dan positivo deben ser sacrificados y las ganaderías afectadas pierden la cartilla sanitaria lo que les implica la imposibilidad de traslados y de vender animales para vida. Hasta aquí el problema quedaría limitado a una cuestión económica que afecta directamente a los ganaderos, aunque en este pueblo todos lo somos porque el ayuntamiento es propietario de toros que pone a la disposición del resto de ganaderos en las fincas municipales. Por cierto, que según parece, uno de los sementales ha dado positivo y se ha decidido sacrificar todos, con lo que parte de nuestros impuestos se tendrá que destinar a la compra de nuevos sementales. Pero como decía el problema no es solo económico sino que puede llegar a ser de Salud Pública.
La tuberculosis bovina no esta causada por la misma bacteria que la tuberculosis humana pero es conocido que puede ser contagiada a los humanos. Hasta hace poco se conocía de casos de contagio a personas que habían consumido leche sin pasteurizar o que estaban en contacto con el ganado pero casos de contagio recientes en el Reino Unido http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/2007/04/12/biociencia/1176399066.htmlvienen a demostrar la posibilidad de contagio entre humanos de la tuberculosis bovina. No obstante lo anterior el problema fundamental en nuestra cabaña de vacuno es la brucelosis (que también puede ser contagiada a los hombres) donde han dado positivo en 2006 el 20,9 % de las ganaderías dato muy superior al fijado en el Plan Nacional de Erradicación de la Brucelosis para la vacunación obligatoria de la cabaña, que es del 2,5 %.
La vacunación masiva acarrea problemas económicos para los ganaderos, ya que todos los animales darían positivo en el “saneamiento” lo que imposibilitaría la venta para vivo y el traslado a otros municipios excepto para el sacrificio. No obstante, y aún con estos problemas, considero que ante el riesgo de que estas enfermedades se sigan extendiendo en la cabaña ganadera (pudiendo incluso acarrear el sacrificio obligatorio de toda la cabaña) y que puedan dar el salto a los humanos, se hace imprescindible que las autoridades veterinarias tomen la decisión de vacunar a toda la cabaña vacuna de El Espinar. Francisco Javier García Soria |