Las reses, procedentes de una explotación ganadera de El Espinar, provocaron momentos de peligro en la vía y mantuvieron en jaque a los operarios de Iberpistas y a la Guardia CivilM.G./J.H. - El Espinar La Guardia Civil investiga la procedencia de los seis toros que ayer obligaron a cortar durante cerca de 45 minutos el tráfico en la autopista AP-6 Villalba-Adanero, en El Espinar (Segovia), al invadir la vía, y que provocaron y atascos de hasta cinco kilómetros en sentido hacia A Coruña.
Según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Segovia, las reses bravas proceden de una finca próxima a la autopista, y presumiblemente pudieron acceder a través de una zona en obras cercana al kilómetro 64 de la citada vía, aunque aún no se han podido determinar las causas de este incidente.
El jefe de Area de Vialidad de Iberpistas, concesionaria de la autopista AP-6, Juan Zamorano, explicó que las reses fueron controladas en una zona próxima a la autopista, y ha subrayado las dificultades que supuso la retirada de los toros de la vía. Zamorano señaló que los operarios de Iberpistas y la Guardia Civil "han actuado con verdadera valentía", utilizando los vehículos como señuelo para atraer a las reses e intentar retirarlas de la calzada y conducirlas a una zona próxima, fuera ya de la autopista.
Asimismo, el responsable de la empresa concesionaria destacó que en las tareas de retirada de los toros han colaborado también mayorales y pastores de explotaciones ganaderas próximas, y la Guardia Civil desplazó un veterinario con un equipo de anestesia con el fin de intentar adormecer a aquellas reses potencialmente más peligrosas su fuera necesario.
El portavoz de Iberpistas señaló que los primeros momentos "fueron los más complicados", ya que los toros invadieron la carretera y llegaron a amagar con embestir a algunos vehículos que transitaban, aunque no se produjeron mayores incidencias.
Zamorano explicó que durante todo el incidente el tramo de la carretera permaneció "técnicamente cortado al tráfico", aunque ha precisado que los vehículos circulan con precaución desde las 12,15 horas, y la carretera recuperó la plena normalidad a primera hora de la tarde.
Algunos de los ganaderos que participaron en el control del ganado, explicaron que la huida de los astados se produjo a la altura del puente de la ermita del Cristo del Caloco, cuando eran trasladados de un prado a otro a través de la N-VI.
Por causas que se desconocen varios de los toros se pusieron nerviosos, separándose de la manada e irrumpiendo en la autopista AP-6 por una zona sin cercar, en la que se están desarrollando obras. Uno de los toros fue anestesiado al ser alcanzado por un dardo por el personal encargado de controlarlo. En estas labores, los ganaderos que colaboraron voluntariamente en la recogida de los astados vivieron también situaciones de peligro, e incluso uno de los voluntarios hubo de lanzarse a un arroyo cercano para evitar la acometida de una de las reses.
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