A partir de la semana que viene Iberpistas afrontará la campaña de verano con los tres túneles del tramo de la autopista entre Madrid y Segovia operativos J.H. - El Espinar El túnel 2 de la autopista AP-6 (Villalba-Adanero), el segundo más antiguo de los tres que pasan bajo la Sierra de Guadarrama, volverá a estar operativo el próximo jueves 31 de julio, según informaron fuentes de la concesionaria Iberpistas. Después de cuatro meses de obras para adaptarlo a la normativa actual, este túnel 2, que tiene una longitud de 3.352 metros, volverá a estar de nuevo en servicio para acoger a los miles de vehículos que durante este período vacacional se desplazan por esta vía de comunicación entre el centro y el noroeste de la península.
De este modo, a partir de la semana que viene los tres túneles de la AP-6 que se ubican en el tramo de la autopista entre Madrid y Segovia volverán a estar operativos, haciendo más fluída la circulación en la salida desde Madrid, donde se producen retenciones muchos días al año. El túnel 2, que fue inaugurado en el año 1972, ha permanecido en obras desde el pasado mes de abril, acondicionándolo a la normativa española. Así, se han establecido aparcaderos; también se ha mejorado el firme de forma considerable; se ha fijado asimismo señalización ajustada al nuevo reglamento; y cuenta ya con un plan de extinción de incendios dotado de un sistema de cunetas preparado para recoger vertidos de cualquier tipo. Esta actuación se incluye en el proyecto de obras de adaptación de la AP-6 que se está acometiendo desde hace unos años. Fuentes de la empresa señalaron que desde el próximo 31 de julio el recién adaptado túnel 2 tendrá sentido a A Coruña; el túnel 1, abierto la pasada Semana Santa después de ser también acondicionado a la normativa vigente, será reversible; y el túnel 3, el más nuevo, puesto en servicio en marzo de 2007, se empleará en sentido Madrid. El túnel 2 tiene una capacidad de absorción de unos 3.500 vehículos por hora, 500 más que el túnel 1, lo que reducirá considerablemente el tráfico lento y las retenciones. Al mismo tiempo que la recuperación del túnel 2, se están acometiendo las obras de mejora del viaducto de San Rafael, situado junto al túnel, que requería una profunda reparación. Asimismo, ya se está llevan a cabo los trámites para iniciar las obras del tercer carril en la autopista, en el tramo San Rafael-Villacastín. El plan de mejora de la AP-6 pretende adaptarse al reglamento vigente de carreteras, y mejorar la calidad de la conducción para los vehículos que circulan por la misma. Hay que recordar que el pasado mes de marzo se puso en marcha de nuevo el túnel 1, el más antiguo, inaugurado en 1963. Se trata de una galería de 2.870 metros que inicialmente funcionaba de manera bidireccional, para más tarde ser utilizado en sentido Madrid. Después de la entrada en funcionamiento del túnel 3 en marzo de 2007, se cerró al tráfico, para su remodelación como túnel reversible en función de la demanda de tráfico. Entre los trabajos que se desarrollaron en su interior destacan la instalación de ventilación longitudinal reversible con 32 equipos de jet, que sustituye al anterior sistema de ventilación semitransversal con dos estructuras de ventilación en cada una de las bocas del túnel. Se dotó al túnel de los más modernos sistemas de seguridad en cuanto a iluminación, nuevos sistemas de extinción de incendios, puestos de comunicación SOS, ventilación, equipos de control, paneles de mensajería variable, etc. y todos estos elementos por duplicado debido al caracter reversible de este túnel. Una de las mejoras más importantes en materia de seguridad fue la construcción de anchurones o apartaderos, que permiten a los conductores parar su vehículo en un lugar seguro, sin interferir en el tráfico, en caso de emergencia; dos situados en el margen derecho en sentido Coruña, y uno en el izquierdo en sentido Madrid. El gálibo del túnel tiene una altura libre de cinco metros, igual a la del túnel 3. A finales de marzo de 2007 Iberpistas abrió el tercer túnel de la AP-6. La nueva infraestructura destaca por las medidas de seguridad que incorpora. Además de estar dotado con tres carriles, uno más que los otros dos, cuenta con galerías de interconexión, sistemas de comunicación, videovigilancia o detección de incendios, entre otras. Las 14 galerías de emergencia que conectan con los otros dos túneles tienen una distancia máxima entre una y otra de menos de 380 metros, muy por debajo de las condiciones establecidas por la Unión Europea, que sitúan la distancia máxima en 500 metros. La mitad de estas galerías tiene caracter peatonal, mientras que las otras siete pueden ser utilizadas por vehículos de emergencia en caso de accidente. La construcción del tercer túnel se realizó a la vez que se acometían otros trabajos en la comunidad de Madrid, como la ampliación a cuatro carriles del tramo entre la M-50 y Villalba; un tercero entre Villalba y el Valle de los Caídos; y la ampliación del peaje de San Rafael, pasando de 11 a 24 cabinas de peaje. |