‘La Quinta Estación’ triunfó con su actuación en el campo de fútbol de San Rafael, donde el grupo desplegó un amplio repertorio E.Sansigre - El Espinar Pocos querían llegar tarde al concierto que ‘La Quinta Estación’ ofrecía en el campo de fútbol del Espinar; el terreno, en otras ocasiones de juego, se llenó media hora antes de comenzar la actuación: de adolescentes de punta en blanco, miembros de su club de fans ‘Rompe el mar’ y de familias enteras.
Para 'La Quinta Estación' los focos, los micrófonos y los cables del escenario son viejos amigos, pero no el público segoviano, algo que no importó a Natalia que charlaba con el público al que cantaba, dejaba cantar y sobre todo, pedía palmas y aplausos para los músicos, venidos desde México y Cuba, que arropaban la voz de la cantante en sus canciones sobre el amor o el desengaño. Mientras, la gente bebía y paseaba por el espacio libre que quedaba en el campo, y muchos esquivaban a la cámara de televisión que iba captando las opiniones de la gente sobre el concierto, en el que Natalia estaba dedicando canciones a sus fans, a su representante o a cualquiera que se identificase con lo que decía la letra del tema, provocando que el público corease su nombre, que la vio cambiarse hasta tres veces de vestido, a cual más vaporoso. No sólo Natalia gozó del aplauso del público: los músicos fueron interpretando solos que daban distintos matices al concierto: un toque caribeño con el solo del trompetista cubano, uno más rockero con el solo de guitarra o un tono más sentimental con el de violín. Justo cuando el reloj marcaba la medianoche el grupo se despidió dejando a los asistentes un poco fríos—como el que ya hacía a esas horas de la noche—pues faltaba algo; esto era bien sabido por ‘La Quinta Estación’ que volvió al escenario para hacer un bis con sus temas más escuchados en la radio y entre el público como “Tu peor error” o “Me muero” A tantos relatos de amor, desamor y amistad que había en las canciones se unió que era el cumpleaños de Ángel, uno de los componentes del grupo, al que regalaron una muñeca y una tarta mientras le cantaban”Las mañanitas del Rey David...” dando el toque más mariachi y humorístico de la noche. Tras este bis tan aplaudido se despidieron del público segoviano al que por fin conocen y que, por lo que disfrutó, no dejarán de volver a visitar. |