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CRISTINA SANCHO/SAN RAFAEL Los manifestantes piden una solución al intenso tráfico de vehículos pesados que circula diariamente.
 Hartos de contaminación, ruidos y vehículos pesados que pasan por la travesía de la N-VI, los vecinos de San Rafael, núcleo del municipio de El Espinar, salieron ayer a la calle para concentrarse en protesta por la situación que llevan viviendo de forma insostenible varios meses. A las 13.30 horas cientos de vecinos convocados por el Ayuntamiento, interrumpieron, por decisión propia, el paso de camiones por los distintos pasos de cebra a lo largo de la carretera. Más de 80 vehículos pesados estuviesen retenidos durante la media hora que duró el corte.
«Lo que pretendemos con este acto es llamar la atención para que se habiliten soluciones definitivas y rápidas de forma pacífica», explicó el alcalde de El Espinar, Juan Martín Montejo. «Lamentamos tener que hacer padecer las consecuencias a los transeuntes de la N-IV, pero los vecinos del municipio las padecen durante todos los días del año», añadió.
Los vecinos se quejan del insoportable número de camiones que todos los días circulan por esta vía. Ya no solo son las molestias que causan a los ciudadanos sino que, además, está afectando al turismo que recibe el municipio, comentaban los vecinos durante el corte de tráfico.
A primeros de junio se habilitaron algunas soluciones para disminuir la velocidad del tránsito. Colocación de carteles ópticos con radar, recordatorios de velocidad, o bandas sonoras para obligar a disminuir la velocidad han sido algunas de las medidas. «Con ellas se han añadido otros inconvenientes, ya que cuanto mas lento circula el tráfico en la travesía, más tiempo está la travesía interrumpida, más tardan los peatones en cruzar y más contaminación y humos se producen», dijo el alcalde.
Con esta reivindicación, los ciudadanos de San Rafael, pretenden evitar males mayores porque, según dicen, va a llegar un momento en que va a ocurrir un accidente y después buscarán una solución.
Una media de 700 vehículos a la hora transitan por la travesía. Durante el 2005 se ha intentado poner soluciones. En su momento los socialistas presentaron una moción de urgencia indicando la gravedad del problema, que resultó aprobada por unanimidad. También se recogieron cerca de mil firmas que se remitieron a la Subdelegación del Gobierno, organismo desde el cual se están tomando algunas medidas.
A debate
Mañana, en las Cortes de Castilla y León, los distintos procuradores, «vamos a debatir una proposición no de ley para que se desvíe el tráfico pesado mediante procedimiento de urgencia, para que se pueda solucionar mucho antes», explicó el portavoz adjunto del grupo popular en las Cortes de Castilla y León y ex alcalde de El Espinar, Juan José Sanz.
Las competencias de la N-VI son del Gobierno central, más en concreto del Ministerio de Fomento. «En su momento se encargó un estudio informativo para analizar las posibles soluciones, pero aún no se tiene conocimiento de en qué fase se encuentra», según explicó el alcalde del municipio.
Desde la Subdelegación del Gobierno, deben revisar aún el estudio pero por el momento, este organismo estima un importe aproximado de 24 millones de euros, tanto si se construye una nueva carretera alternativa -variante- o la opción de conectar la N-VI con la autopista AP-6 para posibilitar el desvío del tráfico de la travesía. Esta última alternativa fue la elegida en el caso del municipio de Guadarrama que padecía el mismo problema.
Los vecinos han decidido continuar con sus reivindicaciones el próximo lunes 26 de septiembre. Primero, se reunirán en la plaza de Castilla y posteriormente decidirán si cortan la vía o no.
Los conductores, por su parte, padecieron las consecuencias del corte de tráfico. Algunos, entendían la postura de los vecinos y pedían una solución que beneficie a todos.
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