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F. A. D./SEGOVIA Que complicada es la categoría de la Regional de Aficionados. Cualquiera puede dar un disgusto. Es algo que ya conocen de sobra y que han podido constatar los dos representantes locales, El Espinar San Rafael y el Unami, que también han llegado a la última jornada de la primera vuelta.
Esta fase de la competición ha estado marcada para el conjunto espinariego por las lesiones, lo que ha obligado a su técnico, Luis Bertó, a tener que variar en muchas ocasiones los planteamientos en la alineación. El Espinar San Rafael es quinto con 32 puntos, a siete del primero, el Almazán y a cuatro del Cristo Atlético, que es segundo. Junto al Peña Antonio José es de los menos goleados, con 13 tantos encajados, lo que indica que defensivamente funciona. Está en el grupo de los equipos que están llamados a pelear por intentar el ascenso.
El mismo denominador común, el de las bajas, ha sido la constante del Unami, que es undécimo con 22 puntos, ganando seis partidos, empatando cuatro y perdiendo siete. Hasta el momento, está cumpliendo en su primer año en la categoría y su temporada está siendo positiva, aunque los últimos resultados no acompañen su trabajo; ha plantado batalla a los grandes y se ha dejado muchos puntos en el camino perdiendo de un gol e incluso de la forma más dolorosa, en los últimos instantes, en parte debido a esa falta de experiencia y oficio en momentos puntuales. A la espera de algún refuerzo, tendrá que mantener e incluso aumentar sus esfuerzos para esta recta final de la competición. Tiene ventaja sobre los equipos que pelean por no descender, pero no debe descuidarse. |