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El espacio se ha dividido en tres zonas, una peatonal de circulación sin barreras arquitectónicas, otra preferentemente peatonal y otra de esparcimiento y recreo. El Adelantado - El Espinar El municipio de El Espinar ha recuperado la plaza de la Corredera y su entorno, uno de los espacios emblemáticos de la localidad, lugar de encuentro de los vecinos.
 El concejal de Urbanismo, Nicolás Bernardo Maroto, explica que en los últimos años se han realizado diversas obras “encaminadas a la mejora del entorno comercial de esta plaza, dividiendo el espacio en tres zonas”.
Una zona es peatonal de circulación sin barreras arquitectónicas. Nicolás Bernardo señala que “se trata de una zona de granito de pavimento liso donde la circulación es segura y cómoda, localizada en las zonas próximas a las fachadas este, norte y parte del oeste”. Se trata de una banda que es libre para la circulación de personas con minusvalías o con algún otro tipo de dificultad, sin ningún tipo de obstáculos. “Siento —reconoce el concejal de Urbanismo— las molestias e inconvenientes que ha ocasionado a los titulares de los bares el hecho de que esa circulación se realice en la banda próxima a sus establecimientos, porque sus terrazas han sido desplazadas unos metros, circundando la misma plaza, pero creo que todos saldremos ganando”.
La segunda zona es preferentemente peatonal. Se encuentra pavimentada en adoquín granítico. Es un lugar por donde circulan, además de peatones, los vehículos de los residentes, de los servicios de emergencia y los de suministro a los comercios existentes, para realizar las tareas de carga y descarga, pero siempre con una velocidad de circulación extremadamente moderada y lenta para evitar posibles atropellos.
Aquí se localizan las terrazas y kioscos temporales. “Lo que se ha pretendido al ubicar estas instalaciones en este lugar es garantizar la seguridad del paso de las personas que transiten por la plaza de la Corredera, garantizar la anchura mínima necesaria para la libre circulación de los vehículos de servicios de emergencia, el paso de los vehículos de residentes y el paso de vehículos de carga y descarga en el horario que está permitido”, apunta Bernardos.
Esparcimiento
La tercera zona se ha denominado de esparcimiento y recreo. Es un espacio de antiguo enlosado de granito y está delimitado perimetralmente por las alineaciones de los árboles centenarios que existen. A dicho lugar sólo podrán entrar los vehículos municipales, para hacer tareas de limpieza y mantenimiento y los autorizados para realizar distintos eventos. “Se trata pues, de una zona recreativa y de expansión para jóvenes y menos jóvenes, donde se prohíbe el uso de balones y bicicletas, para evitar accidentes no deseados”, afirma el concejal de Urbanismo.
“Esta remodelación sólo ha pretendido crear un orden y beneficiar a todos los vecinos del lugar, así como a los visitantes que nos acompañan de vez en cuando”, concluye Nicolás Bernardo Maroto.
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