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Magnífico encierro de Sánchez Arjona y éxito de José María Manzanares y Eduardo Gallo.
EL Adelantado - Pablo Pastor - El Espinar La corrida de toros de ayer tarde en la villa espinariega, gozó de interesantes y emotivos ingredientes como para cautivar al respetable, merced al excelente juego de los toros de Sánchez Arjona y al exquisito toreo realizado por los componentes de la terna, aunque el cordobés Finito de Córdoba fallara a espadas. Fue un gran festejo el que disfrutamos y con señas de identidad propias.
FINITO DE CÓRDOBA Cuatro lances aceptables. Este primer toro de la tarde derribó e hirió al caballo de turno. Serie sobre la diestra que el toro toma a regañadientes. Parado el astado,el torero lo intenta por uno y otro pitón. Desigual resultado en el conjunto de su labor, con algunos pases sueltos de calidad. Mató horriblemente siendo pitado al final.
Con clase torera arrebatos lances a la verónica entre olés. Muletazos por bajo, con especial dedicatoria para una preciosa trinchera. Mano baja, muletazos largos y dos tandas más de aséptica componenda. Por el pitón izquierdo bueno el toreo al natural, aunque a veces corrigiendo los terrenos. Redondos con buen son del toro y estética en el torero. Lo mejor, una serie con dos bises posteriores de redondos. Bajonazo y pérdida de oreja.
JOSÉ MARÍA MANZANARES Ya no sorprende a nadie. Es torero y torero importante. De tal palo tal astilla. Hasta su ilustre padre con quién cambié unas palabras me certificó el extraordinario momento de su primogénito. Y con la espada un cañón.
Tres buenos lances y revolera. Con torería se aposentó del terreno idóneo para instrumentar faena basada en muletazos por ambos lados, primorosos, con temple, precisión y estética. Limpios los naturales llevando al toro toreado desde el adelantamiento de muleta hasta finalizar en la misma cadera. Anda seguro, firme, decidido y ¡torero¿ Y que torero.Qué cuatro tandas seguidas ejecutó en los medios. Qué primor y que gusto verle zanjar el asunto por los cauces del arte. Y para colmo, recetó sendas estocadas de las antiguas, de las que hacen rodar al toro en un suspiro y sin puntilla. Dos orejas, naturalmente.
Y naturalmente otras dos del excelente quinto de la tarde, ante el que mostró torería al máximo exponente. Nada con el capote. Después tras brindar al público, comienzo al natural sin resultado positivo; el toro se niega a una embestida clara. Por el derecho a base de insistencia, series en redondo entre el clamor popular. Fue a mejor al igual que el astado, hasta completar la simbiosis necesaria para ofertar una faena boyante, pletórica, rica en matices y sustentada en el valor, la estética y la suprema torería. Otras dos orejas.
EDUARDO GALLO Tras recuperarse de una importante dolencia, el salmantino está atravesando un momento importante con éxitos también relevantes en plazas relevantes. Y relevante fue su aportación al festejo de El Espinar, con dos grandes faenas y dos consecutivas cogidas en su primero que le pudo costar muy caro.
Doblones genuflexa la figura. Buena serie de redondos para comenzar. Va bien el toro y el toreo aprovecha para con sensibilidad torear con aplomo y sentido práctico. Baja la mano se estira y cuaja una excelente tanda. De pronto es cogido, agitado entre los pitones y a duras penas puede zafarse de su antagonista. Retorna al toreo fundamental con aires de revancha. Olés y el premio de dos orejas y rabo.
Con el que cerraba plaza, tras regresar de la enfermería, preciosas verónicas y toreo primoroso en redondo con clamor popular. Encendida la pasión en tendidos y ruedo, la faena pasó a mayores con Gallo encumbrado, valiente y torero. Naturales de perfecta armonía y en conjunto otra colosal faena que le valió una oreja.
PARTE FACULTATIVO Eduardo Gallo fue curado en la enfermería de la plaza de dos contusiones, una en la parte interior del muslo izquierdo y otra en el tórax, ambas de pronóstico leve. Pudo continuar la lidia. |