|
Los ecologistas dicen que el Ayuntamiento aprobó el plan de Las Tejoneras sin solucionar el vertido de residuales. El técnico municipal de Urbanismo detectó 19 deficiencias en el proyecto de construcción de 238 viviendas.
EL NORTE Los ecologistas espinariegos han vuelto a arremeter contra las actuaciones urbanísticas del Ayuntamiento, en este caso por la aprobación del plan parcial de Las Tejoneras, un proyecto que prevé la construcción de 238 viviendas y que, según los denunciantes, no tiene resuelto cómo evacuar las aguas residuales de sus 800 posibles habitantes. Esta es una de las diecinueve objeciones expuestas en un informe por el técnico municipal de Urbanismo lo que, sin embargo, no ha impedido que los planes de la promotora hayan recibido el visto bueno inicial.
La Asociación Ecologista Centaurea denuncia las «irregularidades» cometidas en la tramitación de un proyecto que, de salir adelante, «incrementará el riesgo de incendio en el monte público El Estepar, con el que colinda, y contribuirá a su degradación».
Para Centaurea, la actuación de la Sección de Urbanismo y del equipo de Gobierno municipal (PP-ASI) ante el plan parcial de Las Tejoneras, promovido por Geprolar Promociones Inmobiliarias, es «incomprensible e incoherente» por cuanto ha sido informado favorablemente y aprobado inicialmente «a sabiendas de las graves deficiencias del mismo».
Informe técnico
Los denunciantes sustentan esta versión en un informe técnico del jefe de Urbanismo, Fernando Cruz Medrano, del 14 de marzo del 2005, en el que describían hasta diecinueve deficiencias. Entre ellas, Centaurea destaca que no se hace un adecuado estudio del valor medioambiental de la zona ni del impacto de la urbanización; que el consumo de agua previsto es sumamente elevado y totalmente inadmisible (300 litros/habitante-día), siendo el doble de la media actual del municipio, y que deja sin aclarar como se resolvería el problema de los vertidos de aguas residuales ya que el promotor no justifica que tenga resuelta la conexión de las aguas fecales a una red general de saneamiento.
Igualmente, siempre según la versión de Centaurea, el informe del técnico municipal señalaba que el proyecto contempla eliminar las aguas pluviales directamente al Arroyo de las Tejoneras, sin autorización de la Confederación Hidrográfica del Duero ni de los propietarios de los terrenos colindantes por los que discurre el arroyo; que se propone cruzar una vía pecuaria con una calle de la urbanización, y que no se aclara como se haría la conexión con la N-VI, ni se tienen en cuenta los informes desfavorables del Ministerio de Fomento al respecto.
Ante este cúmulo de deficiencias, la empresa promotora presentó un escrito con el fin de subsanarlas, pero, según los ecologistas, «en buena parte de ellas, especialmente las de mayor importancia (valoración medioambiental, vertido de aguas fecales, vertido de aguas pluviales, conexiones viarias), no se plantea nada, o la solución sugerida por el promotor no tiene validez práctica».
Para Centaurea lo sorprendente es que, aunque reconoce en un segundo informe, de 24 de octubre del 2005, que no se han resuelto una serie de deficiencias de gran importancia, el jefe de Urbanismo «decidió cambiar de postura e informar favorablemente el citado plan parcial».
Ello dió pie a que la Junta de Gobierno Local lo aprobase inicialmente el 11 de mayo pasado, «sin esperar a disponer del informe preceptivo del Ministerio de Fomento» y sin que hubiese recibido la documentación pertinente la Unidad de Carreteras, como así lo hizo constar este departamento días más tarde en un escrito remitido al Ayuntamiento, en el que vuelve a oponerse al plan parcial.
|