Los ecologistas sostienen que la secretaria afirma seguir «órdenes verbales» del alcalde. Centaurea trata de averiguar en qué condiciones obtuvieron el suelo.
EL NORTE/SEGOVIA
El Ayuntamiento de El Espinar ha denegado a Centaurea la consulta de información ambiental relativa a la actividad de la fábrica de aluminio ubicada en la localidad segoviana, debido a instrucciones emitidas por el Alcalde, David Rubio, según la propia organización ecologista.
El pasado 25 de junio, Centaurea trató de consultar en el Ayuntamiento de El Espinar el expediente sobre el inicio de actividades de Drelok, antecesora de Isoperfil, y conseguir una copia del acta de cesión de suelo en el polígono industrial Los Llanos de San Pedro a dicha empresa por parte del Consistorio.
Aunque inicialmente les fue entregada la información solicitada, días después Centaurea recibía un escrito con fecha 26 de junio firmado por el alcalde de El Espinar en el que se afirmaba que «esta Alcaldía considera que el expediente consultado no se encuentra en el ámbito de aplicación de la Ley 30/1995 de Libre Acceso a la Información en Materia de Medio Ambiente por no ser su objeto una materia de medio ambiente». Conscientes de sus derechos, el martes 1 de julio, dos miembros de Centaurea solicitaron y mantuvieron una entrevista con la secretaria del Ayuntamiento para expresar su discrepancia con dicha resolución de la Alcaldía y para que se les proporcionaran copias de la información de su interés.
Aunque la secretaría del Ayuntamiento terminó dándoles la razón en sus reclamaciones «zanjó la cuestión de forma tajante aduciendo que tenía órdenes verbales del alcalde para no permitir la consulta de expedientes y la obtención de copias de documentos incluidos en los mismos, hasta que el alcalde no lo autorizara, tras examinar caso por caso», señalan fuentes de la organización ecologista.
El Consistorio impuso a la empresa condiciones ambientales
Drelok, actualmente disuelta, inició la actividad de fabricación de perfiles de aluminio en El Espinar, dando paso, tiempo después de su disolución, a la empresa Isoperfil, la cual reanudó esa actividad en 1997.
En el pliego de condiciones jurídicas y económico-administrativas por el que se rigió la enajenación de los 34.000 metros cuadrados que fueron adjudicados a Drelok, el Ayuntamiento de El Espinar imponía una serie de condiciones de carácter ambiental. Además, limitaba las actividades posibles de Drelok a las de fundición, extrusión y anodizado de aluminio, excluyéndose de hecho el lacado de perfiles que ahora pretende realizar Isoperfil.
Centaurea considera que el Ayuntamiento de El Espinar, «además de mantener la negativa actual a la realización del anodizado, tampoco debe consentir ahora que se inicie el lacado de los perfiles, actividad que conlleva un negativo impacto ambiental y de salud».