Juana Hita - El Espinar
David Rubio afronta su primera legislatura como alcalde de El Espinar, después de ocho años como concejal del PSOE en la oposición. Aunque ya conocía los entresijos de la vida municipal, y reconoce que los grandes problemas no le han sorprendido, asegura que ha encontrado el Ayuntamiento “algo descuidado”.
Pregunta.— ¿Cómo va a ser el funcionamiento diario en el Ayuntamiento de El Espinar?.
Respuesta.— El equipo de gobierno lo conforman el PSOE e IU. Durante la campaña prometí un gobierno participativo y en su día ofrecí esa posibilidad a ASí, que aceptaron tomar parte en la comisión de gobierno con un puesto en la misma. La comisión está compuesta por los tenientes de alcalde, uno de ellos es el concejal de IU, los otros dos son del PSOE, y el portavoz de ASí. Al PP se le ofreció la posibilidad de participar en la comisión de gobierno, pero no aceptó.
P.— La falta de una mayoría clara en el equipo de gobierno, ¿obliga a mantener el diálogo para sacar adelante los proyectos?.
R.— Es lo que haremos con la oposición. En situaciones en las que no sea posible el acuerdo a través del consenso habrá que admitir la divergencia de opiniones y las críticas oportunas. Espero que haya consenso. He colaborado en la anterior corporación y la inmensa mayoría de los asuntos han salido por unanimidad. Esa misma participación y colaboración que yo he hecho con el equipo de gobierno que ahora está en la oposición, espero que la realicen conmigo. Así lo manifestaron en la constitución del Ayuntamiento.
P.— ¿Qué objetivos inmediato y más a largo plazo se ha marcado para El Espinar?.
R.— Al municipio le hace falta un lavado de imagen de cara al exterior. Hay servicios que funcionaban mal. Hemos hecho todo lo posible por mejorarlos, pero aún no estoy completamente satisfecho. Hay situaciones que no se pueden corregir de la noche a la mañana y así no pueden continuar. La intención es mejorarlos lo antes posible y corregirlos. Pretendo que el día a día lo note mejor el vecino. Es lo que quiero, mejorar el día a día, que es lo que vive y siente el ciudadano. Un pueblo con una estética y jardines adecuados, con unos servicios administrativos y públicos adecuados, y al mismo tiempo establecer una planificación de lo que queremos para este municipio.
P.— ¿En cuatro años se pueden hacer muchas cosas en un Ayuntamiento?.
R.— Cuatro años es un tiempo tremendamente largo en el día a día, pero también es un tiempo corto para políticamente hacer proyectos. Estoy convencido de que no habrá tiempo para todos los proyectos, pero creo que, no en cuatro años, sino a lo largo de ellos, cambiará la imagen de El Espinar a mejor.
“Tenemos que ser punteros en la región”
P.— El Espinar es uno de los municipios con mejores perspectivas de futuro en la provincia y en la región. ¿Cómo piensa aprovechar este momento?.
R.— El Espinar tiene que ser puntero en la región y tiene razones para ello. Es la puerta a Castilla y León del mayor centro comercial de España, Madrid. Es un hecho diferencial de Segovia, pero principalmente de El Espinar. Ese diferencial hay que aprovecharlo y el equipo de gobierno va a intentar convencer a la Junta de Castilla y León de ese hecho, y de que hay que dotarlo de los medios suficientes para que sea puntero en lo que es acorde con su medio. Quirero que El Espinar sea un núcleo industrial pero acorde con sus necesidades. Creo que el hábitat debe ser medio de vida y que genere riqueza.
Reinvindico para El Espinar un parque tecnológico por la cercanía a Madrid y por la diversificación productiva de la localidad. Reivindico también políticas agresivas desde el punto de vista fiscal que hagan posible que esto se lleve a efecto. Reivindico servicios, autopistas, telecomunicaciones, todas las nuevas tecnologías para hacer posible la atracción de industrias. Creo que El Espinar es una referencia turística, pero no debe vivir exclusivamente de ese sector, sino diversificar la actividad.
P.— El incremento de población también es un hecho que se está registrando en El Espinar. ¿Qué ofrece el municipio a esos nuevos vecinos?.
R.— Hay que ponerse manos a la obra, porque esa demanda está surgiendo. El Espinar subió el año pasado a 1.800 habitantes y seguramente en éste será el municipio de la provincia que más crezca. Tenemos que estar preparados para ese crecimiento. No quiero una ciudad dormitorio. Están surgiendo ciertos problemas de gente que por la carestía de la vivienda al otro lado del puerto están viniendo aquí. Hay que recibirles, pero también quiero que la gente de El Espinar se quede a vivir aquí.