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Aseguran que llevan años sin calidad en el abastecimiento dentro del complejo que gestionan las empresas de Gil y Gil
Carlos Álvaro.- Los vecinos dicen que la situación es insostenible y exigen al alcalde de El Espinar, David Rubio (PSOE), que asuma el control del abastecimiento de agua en el interior de la urbanización de Los Ángeles de San Rafael, complejo que explotan las empresas del ex alcalde de Marbella y ex presidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil y Gil. En la tarde de ayer, más de 300 residentes en Los Ángeles se manifestaron ante el Ayuntamiento de El Espinar para pedir el final de un problema que les ha acompañado desde que la urbanización abriera sus puertas.
Los copropietarios de Los Ángeles aseguran que el agua potable en el complejo es inexistente, porque el líquido elemento llega a sus grifos repleto de sedimentos y con una calidad que deja mucho que desear. «Ha llegado un momento en que no nos podemos ni duchar cuando queremos», asegura la presidenta del colectivo, Lucía Cobo. Según los vecinos, esta situación, que se agrava en verano, afecta a más de 1.000 familias (unas 5.000 personas) que tienen en la urbanización su segunda residencia y de las que unas 200 ya viven permanentemente en ella y están empadronados en el municipio de El Espinar.
«Alcalde, queremos agua potable» o «impuestos sí, agua bebible también» fueron algunas de las reclamaciones que los residentes afectados corearon en la tarde de ayer por las calles de El Espinar. La marcha finalizó a las puertas del Ayuntamiento, pero el alcalde ya les había informado de que no iba a poder estar presente para recoge el manifiesto de protesta. Los vecinos quieren una reunión urgente con el regidor espinariego, «porque vivimos una situación que no podemos seguir soportando».
Suministros y gestión
La fuente de suministro de agua es el embalse de El Carrascal, construido en 1970, sin ningún tipo de mantenimiento desde entonces y cuyo llenado se realiza por varias vías: agua de lluvia, escorrentías de las laderas próximas y de las aguas residuales de toda la urbanización, explican los afectados.
El abastecimiento no es realizado por el Ayuntamiento, sino por una de las empresas promotoras de la urbanización y a través de convenios con el Consistorio desde 1966. La situación se ha agravado, según los vecinos, con el crecimiento de la urbanización, en la que acaba de abrirse un hotel. Además, dicen que las empresas de Gil proyectan construir 5.500 nuevas viviendas, pues han sido recalificados 300.000 metros de zonas verdes.
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