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Todos los integrantes de las peñas participan en los múmeros cómicos que preceden a la capea
Pablo Mosácula - El Espinar La localidad de El Espinar continúa celebrando las fiestas en honor al Cristo del Caloco y en la jornada de ayer destacó la becerrada protagonizada por las pandas.
En el festejo taurino participaron los integrantes de cinco pandas diferentes, Los Charros, La Cuba, Los Kalavera, La Cabra y La Chundarata. Algunas de estas pandas, o peñas, están compuestas por cerca de ochenta personas entre hombres, mujeres y niños, pero en la becerrada sólo participaron algunos de los varones. Se repartieron las suertes y las cuadrillas estaban compuestas por tres banderilleros y un matador, el resto de los hombres que quisieron participar pudieron dar algunos pases a los becerros.
Pero la tarde de ayer era de las pandas, por lo que todos sus miembros pudieron participar en los números cómicos que precedían a la suelta de los astados. Para la realización de estos números, los participantes se disfrazaron de difrentes personajes famosos como el héroe de los dibujos animados: Sin Chan, el cuento de los Tres Cerditos, o realizaron parodias sobre algún tema de actualidad como la catástrofe del Prestige.
La jornada, a la que acompañó el buen tiempo, se desarrolló con normalidad y se superó la entrada del día anterior en el que torearon los quintos de la localidad. En la tarde de ayer se vieron buenas maneras por parte de algunos de los toreros. Carlos Esteban, el matador de la peña Los Kalavera, realizó una buena faena apesar de ser la primera vez que mataba a un añojo. Reconocía que antes de salir al ruedo sentía “mucha alegría y nervios porque toreaba ante todos los vecinos y quería hacerlo lo mejor posible”.
El susto de la tarde lo protagonizó el matador de la panda Los Charros, que sufrió un golpe en la cabeza que le mantuvo varios minutos fuera del ruedo, según informó Juan Antonio María, miembro de la misma peña. “Estaba nervioso desde la hora de la comida”, añadió. Pero es algo lógico, sobre todo para los nuevos, que “les entra el gusanillo desde que entran en la plaza”.
Las diferentes pandas son las encargadas de organizar los numerosos actos que tienen lugar durante la semana de fiestas. Realizan una reunión en el mes de agosto para repartirse las labores. La jornada concluyó con una verbena a cargo de la orquesta La Huella de Madrid. Los asistentes pudieron disfrutar de los toros de fuego en los descansos.
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