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Las fiestas en honor al Santísimo Cristo del Caloco finalizaron ayer con la romería en honor al patrón. El alcalde destacó la ausencia de incidentes y el buen ambiente en todas las actividades
María Senovilla - El Espinar El colofón final a las populares fiestas de El Espinar lo pusieron, este fin de semana, la verbena del Teo y la Romería del Santísimo Cristo del Caloco. Ambos actos concentraron la atención de miles de personas que disfrutaron del buen tiempo y del excelente ambiente festivo que se ha vivido todos estos días.
Tanto el sábado, como el domingo, concentraron un apretado calendario de actividades, de entre las cuales cabe destacar el concurso de cucaña y bebedores de botijo —una tradición recuperada que contó con mucha participación— o la actuación del grupo ‘Candeal’. Esta última, tuvo lugar la tarde del sábado, en la Plaza de la Corredera, la cual abarrotaron espectadores de todas las edades.
Ya por la noche, la verbena del Teo fue protagonista absoluta. Desde las doce de la noche y hasta las seis de la madrugada, dos orquestas se turnaron para que la música no dejase de sonar en ningún momento desde el escenario erigido en el ruedo de la plaza de toros del municipio. Unas 15.000 personas pasaron por este ruedo a lo largo de la noche, última noche de fiestas, en la que el buen tiempo acompañó a todos los presentes.
La jornada de ayer se dedicó al Cristo del Caloco, celebrándose una multitudinaria Romería en su honor, tras la misa matutina cantada en el templo parroquial. La imagen del Santísimo Cristo partió de la iglesia llevada en andas por una gran cantidad de devotos que se fueron turnando durante los cuatro kilómetros que tiene el recorrido hasta la ermita. La comitiva se detuvo en el Portalón hacia las once y media de la mañana para que la imagen mirara a los cuatro puntos cardinales, y ya al mediodía, comenzó la misa de campaña en la ermita y se procedió a la tradicional subasta de las andas y pendones del Cristo. “Los miembros de la Cofradía del Santísimo Cristo estamos muy contentos por como ha trascurrido todo”, afirma Mariano Maricalva, integrante de esta asociación. “Cada año hay más personas y la devoción se nota”, añade.
Además, el buen tiempo acompañó y la mayoría de los romeros se quedaron a la caldereta popular. Cerca de 2.000 raciones se repartieron en esta espléndida jornada.
David Rubio, alcalde de la localidad, puso de manifiesto lo positivo que había sido el balance de estos días festivos, que arrancaron el pasado sábado 13. “Me siento satisfecho y orgulloso del trascurso estas fiestas y del ambiente que ha reinado, pero sobre todo, del comportamiento de los quintos y pandas, que han colaborado siempre y han disfrutado mucho”, afirma Rubio. |