La plaza registró una floja entrada debido al disgusto por la ausencia de toreros locales en el cartel. Los cinco novillos de Peñatella, desorejados
P.P. - San Rafael Disgusto en los toreros locales por no haber sido incluídos en el cartel. Eso se reflejó en la floja entrada que registró la plaza. Pero uno sin entrar a "por uvas", manifiesta la circustancia sin más. Buenos los novillos de Peñatella, tres de procedencia Domecq por la línea de Santiago y, dos de puro Núñez.
El rejoneador Diego Ventura que anda fuerte en el amplio y difícil escalafón de caballeros en plaza, tiene un toreo mitad lusitano, mitad español. En realidad, este joven torero a caballo se llama Diego Antonio D,Espiritusanto Ventura y nació en tierras lusitanas. Es joven y tiene unos conceptos muy puros del toreo a la jineta. Destacó en momentos determinados llevando al novillo toreado de costado y clavando farpas, especialmnte en un gran par a dos manos.
Manolo Sánchez, no convenció con el capote ante sus dos antagonistas. Unos naturales ligados a su primero, tuvieron calidad y clase torera. Alternó momentos cumbres con otros de irregular aportación torera. Faena con intermitencias a un novillo incierto y que fue a más y a mejor. Templó al natural con su segundo astado al que instrumentó faena también intermitente, con fases de buen toreo, aplicando la técnica y el buen gusto. Y en fases de toreo en redondo, se produjeron enganchones y dos tandas de pura esencia torera. Cortó otra oreja.
El leonés-salmantino Javier Castaño, lanceó sin mayores alardes a su primero al que toreó con suavidad por el pitón derecho y extraordinariamente bien al natural en una fanea variada de impulsos naturales, como los molinetes en cadena o las manoletinas como cierre. Al que cerraba plaza, una media verónica, sin duda lo más torero de la tarde. Regulares los muletazos en redondo y después un recital de toreo por lo variado y con momentos estelares hacia final de su labor. Mató a ambos novillos al encuentro y con notorio acierto, sobreb todo a su segundo al que cortó dos orejas.
Si es cierto que hubo boicot al festejo, el tiempo otorgará razones o quitará potestad a quienes lo provocaron. Dije que no entraba al trapo, pero es difícil sustraerse al comentario, ya que entendemos que se debe tener en cuenta a los toreros paisanos para los festejos segovianos, pero que hay que respetar las decisiones que provienen de los responsables, bien sean empresarios taurinos o ediles. Así que a lo mejor conviene echar un tupido velo al asunto y a otra cosa mariposa. ¿ No les parece?. |