¿Cómo nos afectará el cambio climático en nuestro municipio?
Pedro L. Merino Hasta que ha hablado Tony Blair parece que no había problemas con el cambio climático, y eso que están los acuerdos de Kyoto, que casi no se han cumplido, desde hace muchos años. Está bien que alguien, como más o menos credibilidad, empiece el debate, a ver si nos lo tomamos en serio. Aunque nos parezca totalmente lejano y que no nos afecta el cambio climático en nuestro municipio, la realidad es muy distinta. Siempre escucharemos a los más mayores que antes sí que nevaba bien, no las nevadas que caen ahora. Y lo mismo de la lluvia. Y sobre todo del verano, que antes era más fresquito, que en agosto había que salir por las noches con una chaqueta ya porque empezaba a refrescar. Lo cierto es que el cambio es lento, pero se deja notar: los veranos son muy calurosos para nuestro municipio y latitud, los inviernos crudos pero más secos cada año. seguro que cualquier técnico medioambiental podía dar razones técnicas más convincentes que las mías, que solamente son las razones populares, las que escuchas a tus vecinos y ves cada temporada. Por eso tenemos que tener muy presente que el clima de nuestro pueblo va cambiando, se va a parecer más al que tienen en Madrid capital, con esos veranos tan calurosos, y aumentando la desertización poco a poco. Quizás una delas soluciones para intentar combatir los efectos de la evolución del clima espinariego sea, además de las propuestas en Kyoto referentes a combustibles fósiles y demás, habría que plantearse medidas drásticas, que tengan efectos y consecuencias a largo plazo, como evitar aprovechamientos maderables en la franja que va desde la carretera forestal hacia los núcleos de población, con cortas controladas para evitar enfermedades o acabar con los ejemplares secos. Quizás creando un muro verde y natural alrededor de nuestro pueblo hagamos que la naturaleza se defienda mejor contra la desertización y en muchos años podamos seguir disfrutando de temperaturas suaves que harán de nuestro pueblo una delicia para combatir los rigurosos calores de los veranos madrileños, nuestra fuente de divisas más importante quizás, potenciando así el turismo hacia nuestro municipio. Los técnicos tendrían que dar su opinión sobre esta idea, y los demás debemos decidir qué queremos que sea nuestro pueblo en un futuro cercano y lejano. |